¿Qué es la resiliencia emocional?
La resiliencia es la capacidad que poseen algunas personas de sobreponerse a las circunstancias desafiantes emocionalmente a lo largo de su vida. A través de la resiliencia, estas personas no solo logran superar las adversidades, sino desarollar nuevas maneras de adaptarse a ellas y acumular un aprendizaje que les permite salir mejor paradas de estos desafíos

¿Cuál es el origen de la palabra resiliencia?
La palabra resiliencia proviene del latín resilire, que significa “saltar hacia atrás”, “rebotar” o “replegarse”. El primer autor que empleó este término fue John Bowlby, el creador de la teoría del apego, pero fue Boris Cyrulnik, psiquiatra, neurólogo, psicoanalista y etólogo, el que dio a conocer el concepto de resiliencia en el campo de la psicología, en su bestseller “Los patitos feos”.
¿Cómo desarrollar la resiliencia? Tips y ejemplos
La resiliencia no es una cualidad innata, sino una habilidad que se aprende a lo largo de la vida. Si bien algunas personas son más propensas a tener un buen carácter, todos tenemos la capacidad de desarrollar habilidades para convertirnos en personas resilientes.
A continuación, algunos tips para practicar la resiliencia:
- Establecer relaciones sólidas: las personas que forman vínculos cercanos con otras personas son más propensas a superar las adversidades, ya que contar con un círculo de apoyo es crucial para sobreponerse a estas situaciones. Por ejemplo, en el caso del duelo por la pérdida de un ser querido, apoyarse en amigos y familiares resulta eficaz para gestionar el dolor de la mejor manera posible.
- Encontrar un propósito: encontrar una misión en la vida permite llenarla de significado y ser capaz de superar las dificultades más fácilmente, ya que nos da la sensación de alivio de que cada evento difícil pasa por un motivo.
- Aprender del pasado: las personas resilientes tienen la capacidad de aprender sus conductas del pasado, lo que permite establecer y modificar patrones negativos y desarrollar habilidades de afrontamiento para el futuro.
- Practicar el autocuidado practicar técnicas de autocuidado emocional y físico, tales como incluir el ejercicio en el día a día, tener una alimentación sana, descansar adecuadamente y realizar actividades relajantes y entretenidas. Estas acciones en conjunto ayudan a afrontar de mejor manera las situaciones desfavorables. En el caso del duelo, es fácil descuidar las necesidades básicas debido a la magnitud de la tristeza que se siente. Sin embargo, mantener una rutina saludable que ayude a ordenar los pensamientos, y adquirir una sensación de normalidad, eventualmente pueden ayudar al proceso de sanación.
¿Cómo ser resiliente durante un proceso de duelo?
La pérdida de un ser querido es de las situaciones más difíciles que puede afrontar un ser humano durante su vida. Ante esta circunstancia, la resiliencia no significa olvidar a la persona que falleció, sino desarrollar habilidades que nos permitan atravesar el duelo correctamente y aprender a vivir sin ella físicamente.
Aunque el duelo es un proceso personal y varía de persona a persona, la resiliencia ante esta circunstancia significa sobreponerse al dolor y la tristeza; así como, honrar al ser querido al continuar con nuestra propia vida. Es importante destacar que atravesar una pérdida de estas magnitudes consta de varias etapas, y puede ser un proceso que lleve tiempo. Por ende, se recomienda solicitar acompañamiento profesional y especializado.
Desde Exaltta, entendemos las dificultades que supone afrontar esta circunstancia, por eso ofrecemos servicios que facilitan el proceso de duelo a la familia, al evitarles trámites engorrosos mientras atraviesan esta situación. Atendemos las necesidades de los familiares con el mayor respeto y consideración, y ofrecemos diferentes planes que pueden adaptarse según lo requieran las circunstancias.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es un sinónimo de resiliencia?
Un sinónimo directo de resiliencia es fortaleza, al igual que resistencia o adaptabilidad.
¿Cuáles son los 4 tipos de resiliencia?
Los cuatro tipos de resiliencia son:
- Resiliencia física: la capacidad de sobreponerse al cansancio, a las circunstancias extenuantes y a las enfermedades.
- Resiliencia emocional: la manera de autorregular las emociones, gestionarlas y comunicarlas de manera eficiente.
- Resiliencia mental: la capacidad cognitiva de encontrar soluciones ante situaciones desafiantes.
- Resiliencia social: la capacidad de un grupo o una comunidad de sobreponerse colectivamente a las adversidades.
¿Cuáles son los 3 principios de la resiliencia?
Los tres principios de la resiliencia son:
- Aceptar la realidad: el primer paso para ser resiliente es aceptar la realidad tal cual es. Esto permite entender las circunstancias a las que nos enfrentamos, para poder decidir cuál es la mejor manera de lidiar con ellas. Cuando se trata de un duelo, este principio es particularmente difícil, ya que una de las primeras reacciones de las personas es atravesar la etapa de negación. Esta es una etapa completamente normal que suele ser transitoria, y da lugar a la aceptación de la pérdida, lo que inicia el camino de la sanación.
- Conocer nuestras capacidades: asumir y entender que tenemos la capacidad de influir que cualquier realidad que estemos atravesando nos llena de poder y nos permite sobreponernos. En consecuencia, entendemos que, a pesar de las dificultades que nos rodean, tenemos la capacidad de transformarlas para nuestro aprendizaje y de salir fortalecidos de ellas.
- Sentido de trascendencia: dotar a las dificultades de un propósito es uno de los principios más importantes para desarrollar la resiliencia. Cuando dotamos de significado las experiencias desafiantes, somos capaces de atravesarlas de mejor manera, porque vemos el aprendizaje intrínseco que ellas conllevan.
